Fridatenart | El arte contemporáneo y su restauración
tasación, restauración, arte contemporaneo
589
post-template-default,single,single-post,postid-589,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive
 

El arte contemporáneo y su restauración

El arte contemporáneo y su restauración

Hola a todos!

 

Hoy os quiero hacer una pequeña introducción a la que es una de mis pasiones, la RESTAURACIÓN DE OBRA DE ARTE, una profesión a la que me he dedicado durante mucho tiempo y me ha dado grandes satisfacciones. Aún me las sigue dando. Vamos allá! 

La restauración y conservación surge como necesidad de mantener en buen estado las obras de arte “atesoradas” en colecciones. Si bien la práctica de acumular es tan antigua como el hombre, el concepto de coleccionismo nace fundamentalmente entre la realeza, aristocracia y clero pero, ¿sabías que los primeros criterios conocidos de restauración y conservación de obra de arte se fechan a mediados del siglo XIX? Poco tiempo si tenemos en cuenta la historia del arte, ¿verdad?

Antes de esta fecha no había nada establecido ni reglado, cada restaurador (no existía como tal, eran los mismos artistas y anticuarios de la época los que ejercían dicha labor) tenía sus propias reglas y en raras ocasiones las compartían por miedo a ser copiados. Existía mucho secretismo por lo que las prácticas irregulares y poco ortodoxas estaban a la orden del día aunque, por desconocimiento, aceptadas.

La idea general era que las piezas “restauradas encajaran en el gusto del momento, llegando a modificar algunas partes de la obra si así lo deseaba el propietario. Por ejemplo, en algunos retratos en los que la persona retratada era calva se llegó a añadir pelo para hacerla más atractiva a los ojos de la familia. Algo impensable hoy día!

Con la llegada de los museos y el nacimiento de la burguesía surge un nuevo tipo de coleccionista, el particular, cada vez más consciente de la necesidad de que la obra de arte, en ocasiones objeto de inversión, perdure en el tiempo y se mantenga en unas condiciones óptimas de conservación por lo que la figura del restaurador se hace cada vez más indispensable.

Como consecuencia de todo esto, además de las polémicas surgidas por la intervención de algunas obras en la Galería Nacional de Retratos de Inglaterra, empiezan a surgir unas reglas generales de restauración que todo restaurador/conservador debe seguir y compartir. Así se elimina el secretismo y comienza la colaboración. Como digo, esto no se produce hasta mediados del siglo XIX y no se consolida hasta mediados del XX!! Podemos decir que la profesión de restauración tan sólo tiene un siglo de vida.

Y, ¿qué puedo decir de la RESTAURACIÓN CONSERVACIÓN DE ARTE CONTEMPORÁNEO? Como podéis imaginar aún tiene menos, si añadimos a esto la cantidad de movimientos, materiales, técnicas y postulados que engloban el arte de los siglos XX y XXI, nos encontramos con un mundo completamente apasionante y aparte que no permite una teoría general de intervención, sino específica para cada obra si no se quiere incurrir en daños irreversibles. Así pues, las estrategias y los criterios por los que se rige este tipo de restauración son distintos y su metodología, por lo general, también. Os hablaré de ello en próximos post! Muy atentos!

¡Gracias por estar ahí!